Personalmente no me ha parecido un juego distinto, sino más bien una expansión. La calidad es impresionante, aunque el juego no es perfecto, naturalmente. De todas formas, muchos de esos fallos deberán desaparecer con el próximo parche. Lo mejor: intentar aterrizar (o para ser correctos, apontar) en portaaviones sin estamparse muchas veces. Lo único que echo de menos en este juego es aquel oficial de señales con sus banderitas que aparecía en el entrañable Combat Flight Simulator 2.

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